La primera palabra que signa un bebé es para pedir pecho según la autora de Comunicación con bebés

"La leche es el primer alimento de todos los bebés, y es maravilloso cuando son capaces de pedirnos pecho incluso antes de que puedan hablar", explica Miriam Escacena, madre y guía Montessori.

Miriam Escacena es autora del libro ‘Comunicación con Bebés’, que cumple ahora su segundo aniversario desde que se publicó en México su primera edición, e imparte regularmente cursos online a los que asisten familias de todos los países hispanohablantes.

Baby Signs Language, ¿en qué consiste?
"Los padres hablamos a nuestros bebés desde el primer día, pero normalmente tenemos que esperar alrededor de un año para escuchar la primera palabra intencional, y casi dos para que utilicen el lenguaje oral para comunicarse de forma eficaz", explica la experta.

"El baby signing es una técnica para comunicarnos con nuestros bebés antes del desarrollo del habla. Consiste en enseñarles gestos muy sencillos a través de los cuales pueden comunicarnos sus deseos y necesidades básicas".

¿Cuándo se puede comenzar?
"Hacia los seis meses, los bebés empiezan a desarrollar sus habilidades finas, a sentarse y señalar los objetos que les interesan, como por ejemplo un sonajero para que se lo acerquemos, y es en esta etapa cuando podemos aprovechar ese interés por comunicarse para enseñarle los signos, del mismo modo que les enseñamos a saludar o tirar besitos con sus manitas", comenta Escacena, recordando su propia experiencia signando con sus hijos.

Los hitos para saber que un bebé está preparado son muy similares a los del inicio de la alimentación complementaria, es decir, cuando comienzan a mantenerse sentados (ya que tienen que tener las manos libres para poder signar), y muestran interés por comunicarse, empiezan a desarrollar la pinza de los dedos índice y pulgar, etc.

¿Cuáles son los beneficios?

"Sobre todo, el poder reducir frustraciones debidas a la falta de entendimiento, el no tener que interpretar las señales del bebé para saber lo que le pasa es maravilloso. Esto además refuerza enormemente el vínculo afectivo, los lazos de unión y la complicidad en la familia, ya que nos volvemos unos padres más responsivos". También es enormemente útil para las familias multiculturales en las que se practica el bilingüismo desde edades tempranas, ya que los signos pueden hacer de traductor simultáneo.

"El único secreto para el éxito a la hora de enseñar a signar es la constancia. Si los padres queremos, todos aprenden a signar. Además, podemos ver resultados en un corto plazo de tiempo, quizá uno o dos meses, según el momento de madurez que tenga el bebé cuando empecemos. ¿Por qué no probar? No hay nada que perder y mucho que ganar".

"Y como curiosidad, del mismo modo que la primera palabra que suelen pronunciar es ‘papá’, la primera que suelen signar siempre es la misma: ‘leche’, para pedir pecho a mamá, ya que la lactancia es mucho más que alimento, es ese momento especial lleno de oxitocina y miradas de amor, algo que se recuerda toda la vida".


Fuente original: Comunicae.es.

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